Vol.
48

145
2022
Resena1

Arquitectura y urbanización como construcción de mundos

Título libro: Architecture in Global Socialism: Eastern Europe, West Africa, and the Middle East in the Cold War

Autor: Łukasz Stanek

Edición: Princeton University Press, 2020. 368 pp.

isbn: 9780691168708

 

Álvaro Sevilla-Buitrago. Universidad Politécnica de Madrid, Madrid, España.

E-mail: alvaro.sevilla@upm.es

 

 

La arquitectura se presenta a menudo como una técnica con gran potencial transformador, para a continuación replegarse en posturas ensimismadas que limitan severamente su capacidad real de agencia en la sociedad. El último libro de Łukasz Stanek, por el contrario, muestra de forma ambiciosa cómo en determinadas coyunturas del pasado siglo el diseño operó como un vector para la construcción de nuevos “mundos” –nuevas configuraciones de lo real a múltiples escalas, de lo geopolítico a lo cotidiano– y despliega para el lector el horizonte de los numerosos universos disciplinares y modalidades de trabajo que coexisten en la esfera de la producción del espacio. Stanek había destacado hasta la fecha como uno de los estudiosos más originales y rigurosos de la figura de Henri Lefebvre en el campo de la arquitectura y los estudios urbanos. Su primer libro como autor, Henri Lefebvre on Space (2011), sigue siendo el análisis más sofisticado del pensador francés desde la perspectiva del diseño, donde se combina una lectura teórica minuciosa con la exploración exhaustiva de su intervención en el contexto arquitectónico y urbanístico de la época. Stanek fue también promotor y editor de la publicación de Toward an Architecture of Enjoyment (Lefebvre, 2014), texto encargado a Lefebvre en 1973 por su colaborador español, Mario Gaviria, y que se había mantenido inédito durante cuatro décadas. El libro que aquí nos ocupa se gestó en paralelo a esos trabajos a lo largo de más de una década y consolida una nueva agenda de investigación, no solo para su autor sino, con toda probabilidad, para el propio campo de la historia de la arquitectura y el urbanismo, así como para la propia literatura sobre la Guerra Fría, hasta ahora relativamente ajena a los problemas tratados en este trabajo.

Architecture in Global Socialism examina la circulación de ideas y prácticas de diseño –o, como Stanek las denomina, “recursos arquitectónicos”– entre países del Este de Europa, África occidental y Oriente Medio en la segunda mitad del siglo xx. Con la promoción desde la urss de una etapa de apertura internacional a partir de la década de 1950 y hasta la fragmentación del universo soviético a principios de la década de 1990, los países socialistas de Europa oriental trabajaron estrechamente con diversos países del Sur Global recién liberados del yugo colonial, en un intento simultáneo de ampliar su campo de influencia política y económica, fomentar la cooperación multilateral y construir alianzas alternativas a las lideradas por países occidentales. Argumento central del libro, Stanek interpreta ese proyecto como una forma de “mundialización” (worldmaking, mondialisation). Ese momento de apertura se vio como oportunidad para construir un mundo socialista no solo en términos geopolíticos, sino también, y especialmente, como entramado económico transcontinental, como proyecto social internacionalista y como reimaginación de la vida cotidiana al margen de, o en oposición a, las dinámicas de expansión y globalización capitalista que emergen también durante este periodo como otra trayectoria de desarrollo. En dicho proyecto, la arquitectura y la urbanización desempeñaron un papel protagonista: la circulación de profesionales, ideas y recursos en estas esferas se convirtió en una plataforma, una de las infraestructuras fundamentales para la imaginación y construcción de ese nuevo mundo. El libro explora esos flujos de información, trabajo y políticas, tomando como punto de partida cinco ciudades: Acra, Lagos, Bagdad, Abu Dabi y la ciudad de Kuwait. A partir de estos nodos, el autor reconstruye las complejas redes internacionales de conexiones profesionales, institucionales, corporativas, materiales y discursivas que, de acuerdo con una de las hipótesis centrales de la investigación, dieron forma no solo a la edificación, sino también a los procesos de urbanización en estos territorios. El libro dedica buena parte de su aparato a discutir documentos de planeamiento, proyectos de infraestructuras y programas de escala urbana, y resulta sumamente interesante seguir el argumento de cómo estas escalas de concepción y regulación se entremezclan con aspectos más propios del diseño en distintas coyunturas.

El libro conecta con debates en curso en diversos campos de un modo audaz, refutando algunas de las claves de análisis consolidadas en los estudios disponibles hasta la fecha. La investigación, por ejemplo, dialoga con la tradición de trabajo sobre la circulación internacional de arquitectos y principios arquitectónicos y, más en particular, sobre nuevas perspectivas poscoloniales comparativas que enfatizan el interés de los procesos de producción del medio construido en países del Sur Global. Stanek propone dos desplazamientos clave respecto a estas tradiciones. En primer lugar, abandona un enfoque fundamentalmente centrado en los actores occidentales y su relación con las antiguas colonias, dirigiendo la mirada hacia la circulación de conexiones norte-sur al otro lado del “Telón de Acero” y cómo la arquitectura y el urbanismo fueron movilizados por el entorno socialista como un modo de tejer alianzas políticas y económicas fundamentalmente distintas a las perseguidas por el entorno capitalista. En segundo lugar, frente a la tónica en la literatura disponible de reconstruir la imagen del Sur Global desde la mirada, discursos y archivos del Norte, el libro explora las experiencias de cooperación internacional privilegiando las perspectivas subalternas. Los arquitectos, políticos y organismos de África y Oriente Medio son presentados como protagonistas del proceso de modernización y urbanización a la par que sus colegas de Europa oriental y con frecuencia con mayor iniciativa y responsabilidad en la toma de decisiones.

De modo similar, Stanek desmonta la visión convencional de la Guerra Fría como un campo totalmente polarizado en dos “bloques” antagónicos y en permanente conflicto. El libro destaca la complejidad y heterogeneidad del universo socialista y la geometría variable de la geopolítica del periodo. En este escenario, sujeto a cambios de coyuntura profundos a lo largo de las más de tres décadas cubiertas por la investigación, los estados del Sur intentaron aprovechar su condición de países recién independizados o no alineados, cultivando relaciones multilaterales con interlocutores a priori irreconciliables que, en ocasiones, se vieron obligados a cooperar en proyectos a tres bandas, incluyendo estados del Sur y agencias socialistas y occidentales. En otra interesante línea argumental, el libro sugiere que, en determinados contextos, la atenuación paulatina del proyecto político que animó las primeras décadas de colaboración entre países socialistas de Europa oriental y países el Sur impulsó formas de urbanización que prepararon el camino para el boom constructivo y la consolidación como nodos de la globalización capitalista de centros como Abu Dabi o la ciudad de Kuwait. Teniendo en cuenta el trabajo previo de Stanek, no se puede dejar de recordar la anticipación de Lefebvre, quien, ya en 1970, apreció en La revolución urbana la creciente convergencia de las formas de urbanización en países capitalistas y socialistas. Esta constatación, en todo caso, despierta el interrogante sobre la ambivalencia de ciertos dispositivos espaciales –no solo edificios, sino también, y especialmente, modelos urbanos, infraestructuras, etcétera– como contenedores o canales de determinados contenidos sociopolíticos, y sobre el propio devenir histórico del proyecto socialista en un contexto de incesante expansión de mercados a nivel global. Como el libro sugiere, esta trayectoria forzó a los arquitectos y países del Este de Europa a una competición cada vez más desigual con sus contrapartes en el mundo occidental, pero operando dentro de estructuras y arreglos políticos radicalmente opuestos que, en ocasiones, permitían ventanas de oportunidad inviables en el mundo capitalista.

Stanek huye también del énfasis en arquitectos u obras concretos, habitual en la historiografía y la crítica arquitectónica convencionales. La investigación parte con frecuencia de figuras clave en los proyectos y programas de la época, a menudo a través de testimonios personales sobre la experiencia concreta de trabajo en el extranjero. Pero, enriqueciendo el enfoque más allá de lo puramente biográfico o de la obra personal de determinados profesionales, el relato usa estas evidencias como punto de partida para reconstruir las redes más amplias, presentando a los diseñadores como una pieza más de una maquinaria de urbanización transnacional en la que figuran también organismos públicos, empresas constructoras, organizaciones de comercio y cooperación internacional, partidos políticos, institutos de investigación, universidades e incluso medios de comunicación, fundamentales para consolidar el imaginario de modernidad y desarrollo nacional asociado a los programas de arquitectura en estos contextos. En este sentido, el libro sugiere la necesidad de explorar detenidamente las “modalidades de trabajo” arquitectónico, incluyendo no solo la concepción de edificios y planes urbanísticos, sino también la dirección de obras de ejecución, labores de supervisión, gestión y administración, el rol en la legislación y la preparación de documentos normativos, la docencia y la investigación.

Leer el libro es una experiencia absorbente y, desde el punto de vista académico, apabullante. Los familiarizados con la labor de indagación histórica apreciarán de inmediato el trabajo ingente detrás de una narración apoyada en material de archivos en cuatro continentes y casi veinte países distintos, muchos de ellos con infraestructuras de investigación precarias. Para sostener la idea central de que el trabajo arquitectónico fue un vector central en la construcción de “mundos” en la órbita socialista durante la Guerra Fría, el libro entreteje evidencias extremadamente diversas, incluyendo no solo los propios proyectos, diseños y planes urbanísticos a diversas escalas –del detalle constructivo a la ordenación territorial–, sino también catálogos de construcción, textos normativos, currículos universitarios, métodos de investigación y representación gráfica, etcétera. Como resultado de ello, el libro mismo funciona como una especie de cosmología: página a página van desplegándose los “mundos” descritos por el autor y la lectura se convierte, de forma bastante literal, en un viaje en el que cada sección abre un nuevo universo, un nuevo conjunto de actores, agendas y estrategias, una nueva red de países e instituciones, un nuevo horizonte político y económico. Cada capítulo, de hecho, podría haber dado lugar a un libro monográfico, pero la suma de perspectivas muestra el potencial del análisis comparativo en el tiempo y el espacio. El relato avanza por coyunturas históricas y geopolíticas muy diversas y Stanek se esfuerza por enfatizar la tremenda diversidad y especificidad de cada escenario, huyendo de líneas de interpretación homogéneas. Las relaciones entre Europa oriental y sus interlocutores del Sur podían adoptar formas diferentes, y así la circulación de la arquitectura en esos contextos se presenta ahora como pura exportación de recursos y saberes, ahora como adaptación al espacio receptor, ahora como traducción y reapropiación desde los países de destino, entre otras modalidades. El resultado es un relato altamente diferenciado y matizado: la propia sustancia histórica se transmuta en una teoría que celebra la diversidad y el carácter esquivo de lo real.

El trabajo, que ha recibido premios de la Society of Architectural Historians of Great Britain y el Royal Institute of British Architects, interesará no solo a arquitectos, urbanistas e historiadores, sino también a ingenieros, geógrafos, politólogos y todos aquellos preocupados por el uso del espacio y la urbanización como vehículo de proyectos de cambio social. La lectura resulta especialmente oportuna desde la perspectiva latinoamericana, toda vez que numerosos países de la región formaron parte –en distintas condiciones– de redes de cooperación discutidas en el libro, como la Comecon o el Movimiento de Países no Alineados. Estamos, en definitiva, ante un libro que no solo expande el modo en que pensamos la arquitectura y la planificación urbana, sino que usa el medio construido para invitarnos a reimaginar la historia del siglo xx, consolidando un lugar para la investigación arquitectónica y urbanística en el marco más amplio de la historiografía contemporánea.

Referencias bibliográficas

Stanek, Ł. (2011). Henri Lefebvre on Space: Architecture, Urban Research, and the Production of Theory. University of Minnesota Press.

Lefebvre, H. (1970). La revolución urbana. Alianza Editorial.

Lefebvre, H. (2014). Toward an Architecture of Enjoyment. Editado por Ł. Stanek. Traducido por R. Bononno. University of Minnesota Press.

vol 48 | no 145 | septiembre 2022 | pp. 1-5 | reseña | ©EURE

doi: 10.7764/eure.48.145.16 | issn digital 0717-6236

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Sevilla-Buitrago, Á. (2022). Arquitectura y urbanización como construcción de mundos. Revista EURE - Revista de Estudios Urbano Regionales, 48(145). doi:https://doi.org/10.7764/EURE.48.145.16
Sevilla-Buitrago, Álvaro. "Arquitectura y urbanización como construcción de mundos." Revista EURE - Revista de Estudios Urbano Regionales [Online], 48.145 (2022): s. p. Web. 6 dic. 2022